jueves, 12 de noviembre de 2015

Libro: Aliados “Entre El Cielo y La Tierra”

“El país de los Feacios”
Lo que realmente mueve al mundo no es el dinero o el poder, sino la ilusión. Es la esperanza en todos sus grados de la más simple ilusión a la más compleja utopía la que mueve a la humanidad. Esa ilusión que tu vida puede cambiar que ese cuento de hadas puede ser realidad eso nos hace avanzar. Escribir un libro y poner en su tapa un blogger que contiene adentro como alcanzar sus sueños y ese libro será un best seller.
De eso está hecho básicamente la existencia humana: de sueño, de quimera, de ilusión. Si queres ser un líder amado por tu gente no les des realidades, dale sueños darle ilusion. Dale la dulce mentira de los cuentos. La verdadera naturaleza humana es adicta a la mentira, quieren la mentira, la abrazan. La realidad es un molesto despertador que nos arrancan del sueño.
Lo interesante del sueño en que les gusta vivir es que puede renovarse. Porque siempre es posible vivir en un mundo mejor. Lo mas inmejorable es una realidad, menos se quiere vender una quimera. Para vender sueños de riqueza es precisa la pobreza.
Sé ese rayo de sol en la oscuridad más cerrada y te amarán. Sé ese vaso de agua en la medio de la sequía, esa ilusión en medio de la desesperanza y te seguirán donde quieras llevarlos. Utopía, sueño, quimera, ilusión, eso quieren siempre. Aun cuando te digan que quieran realidad, verdad, solo quieren que nada le perturbe el sueño. Pensalo, pensalo bien, cuando vas a comprar algo ¿de verdad queres que el vendedor te diga la verdad sobre lo que te vende? O ¿queres que te diga que es realmente lo que soñaste?
Quieren vivir en esa ilusión de final feliz, de fin de cuento dorado y serán devotos de quien les cuente ese cuento que quieren escuchar. Tips, consejos, formulas de la felicidad, eso es todo lo que quieren. Una realidad que solo se ve con los ojos cerrados, eso quieren y eso merecen tener.
Las religiones, un ansiolítico, una mentira o una fabula todo les sirve para mantener la ilusión. Finales felices, palabras edulcoradas, jóvenes alegres que cantan y bailan ese es el éxito de holywood y también el del poder. El mundo manjares y del clima perfecto, de sonrisas blancas y de aromas agradables, un mundo de publicidad, a eso aspiran.
No hay ilusión como la del amor, tiene la potencia de mil narcóticos. Tienen sueño, ese mundo de lo imposible, ese mundo del que no existe pero en el que todos quisieran vivir. Esa quimera que deslumbra para siempre, la felicidad como un lugar que se puede llegar, un país en el que se llega y se es feliz para siempre.

Libro: El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

“Mucho mejor me sabe lo que como en mi rincón, sin melindres ni respetos, aunque sea pan y cebolla, que los gallipavos de otras mesas donde me sea forzoso mascar despacio, beber poco, limpiarme a menudo, no estornudar ni toser si me viene gana, ni hacer otras cosas que la soledad y la libertad traen consigo.”
 
 Miguel de Cervantes

¿QUIÉN ERES EN REALIDAD? Tu isla desierta - Lytos

"Durante mi vida he cumplido los sueños y fantasías de mucha gente y sin embargo... seguía sin ser feliz. Y es que me di cuenta de que los sueños que había cumplido NO eran los míos"

MIRAR VIDEO COMPLETO -----> https://www.youtube.com/watch?v=I7pIf5MSWL4

El tren de la felicidad - Lytos

¿Cuántos de vosotros os levantáis por obligación cada día a la misma hora, vais a estudiar o trabajar en algo que no os gusta? Y os repetís una y otra vez: es lo que hay, mientras paguen… ya vendrán tiempos mejores.
Pero los años van pasando y nunca llegan.
Pongámonos en la mejor situación del sueño que nos venden desde pequeños. Terminamos nuestros estudios con buena nota y encontramos un trabajo estable de 8 horas con un sueldo que te permita pagar tu alquiler o hipoteca, tener tu perro, tu gato, tu tele gigante, tu coche, tus caprichos, tus cositas con tu pareja, vale… ¿y ahora?
Te quedan 50-60 años por delante en los que como mucho podrás aspirar a tener unas semanas de vacaciones al año, ahorrar para cuando te jubiles y no poder disfrutar de ese dinero porque eres demasiado viajo. Todas aquellas cosas que tenían que llegar y… ahora todo te da pereza.
Yo es que no estoy hecho para esta vida en la que la gran mayoría de personas que conozco están muertas en vida, que lo único que les motiva para levantarse por las mañanas son las facturas que tienen que pagar. Luego los padres con: ¿qué harás cuando seas mayor? Deja ya tus tonterías, ya harás lo que quieras cuando puedas pagarte tus propias cosas, tienes que ser una persona de provecho…
Vale, ahora eres un adulto, has hecho todo lo que se supone que deberías hacer y te reencuentras a un amigo que hace mucho que no ves y te pregunta:
– Hey! ¿qué tal?, cuánto tiempo… ¿qué es de tu vida?
Estoy seguro que le respondes sin pensar:
– Nada, estudiando, trabajando… lo de siempre.
Tanta gente se siente vacía, perdida, no saben qué camino tomar, están angustiadas porque el tiempo pasa y tienen que decidir si siguen estudiando, qué carrera tendrá más salidas, si se ponen a trabajar… para tener el futuro que quieren.
Pero… ¿cuál es el futuro que quieres?
No ese que te han metido en la cabeza de pequeño, sino ese futuro que quieres para ti.
Sabéis, una de las preguntas que más me han hecho a lo largo de mi vida es:
– ¿Qué no sabes hacer?
Mi respuesta es siempre la misma:
– Lo que todavía no me he propuesto aprender.
Por una vez trata de ser sincero contigo mismo. ¿A qué te dedicarías si pudieras elegir cualquier oficio sin importarte nada más que lo que deseas? ¿Quieres ser mozo de almacén, cajera de un supermercado, dependiente toda tu vida? Probablemente no. Seguramente te gustaría ser cantante, escritor, deportista profesional, tener tu estudio de tatuajes, chef de tu propio restaurante, trabajar viajando por el mundo … 

Pero en lugar de eso tienes un montón de ideas y sueños que no los llevas a cabo por el qué dirán, porque tus padres prefieren que hagas otra cosa, te pones excusas y más escusas diciéndote a tu mismo: me falta dinero, me faltan medios para desarrollar mis ideas, pero en realidad… te pasa lo que le pasa a muchísima gente.
Lo que tienes es miedo.
Miedo a fracasar.
Dicen que la paciencia es la madre de cualquier ciencia, pero te aseguro que el tiempo corre sin importarle lo paciente que seas. Mucha gente se sienta a esperar su tren pero cuando llega no saben reconocer si es el suyo y se quedan en el andén mientras ven como se cierran las puertas dejando una herida abierta.
El tren jamás pasó de vuelta.
Hay una estrofa de Rubén Darío que suele recitar mi abuela con Alzheimer cuando tiene sus momentos de lucidez que dice:
Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar, no lloro… y a veces lloro sin querer…
Si tienes un sueño lucha por él ahora. No esperes a un futuro que ni sabes si existe. No sigas los consejos de gente que intenta darte clases de cómo triunfar en la vida cuando ellos han fracasado, si
no fíjate en lo que hicieron mal para no cometer sus mismos errores.
Alguien dijo alguna vez: “Solo podrás hacer realidad tus sueños si cuando llega la hora sabes estas despierto”. Tiene sentido, ¿no? Sé por experiencia que nadar contra corriente es muy frustrante, que habrán muchísimos momentos que querrás mandarlo todo a la mierda, pero dime lo que realmente sientes cuando te hablas en frente del espejo y le intentas mentir a tu reflejo poniéndote ese disfraz de otro clon más con miedo a tomar las decisiones importantes para tu vida.
¿No te has sentido siempre raro, extraño, como si hubieras parado en la estación equivocada? Pues si de verdad sientes que ese es tu tren, no esperes a que se cierren las puertas. Si sigues luchando por lo que quieres… la alarma que tienes dentro de ti va a sonar tarde o temprano. Si tienes miedo a caminar te fabricas tus alas, aprendes a volar y a decir adiós. Porque lo sabes. Sabes que lo único que realmente quieres es ser libre hasta el día que cierres los ojos por última vez.
Busca dentro de ti, solamente tú sabes lo que realmente quieres. Tienes que dejar ya de esperar a que ocurra un milagro porque nadie va a tocar a tu puerta.

J.L. Borges - Ajedrez

I

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?